hallazgo macabro en planta de tratamiento

Ante la gravedad de los hechos, el Personero Distrital, Gerardo Mendoza, expresó un enérgico rechazo, señalando que estos actos atentan directamente contra la dignidad humana y la tranquilidad de los caleños.

17 de febrero del 2026

La capital del Valle del Cauca enfrenta una alarmante escalada de violencia que evoca las épocas más oscuras del conflicto regional. El hallazgo de dos cabezas y diversos restos humanos en una planta de tratamiento de aguas residuales, en el norte de la ciudad, ha encendido las alarmas sobre el nivel de degradación y la consolidación de estructuras del crimen organizado en la zona urbana. Este suceso, reportado inicialmente por operarios de la planta, ya es objeto de una investigación técnica liderada por la SIJIN y el CTI de la Fiscalía para identificar a las víctimas.

Ante la gravedad de los hechos, el Personero Distrital, Gerardo Mendoza, expresó un enérgico rechazo, señalando que estos actos atentan directamente contra la dignidad humana y la tranquilidad de los caleños. Mendoza comparó la situación actual con las crisis humanitarias vividas anteriormente en Buenaventura, exigiendo al Gobierno Nacional resultados contundentes y el desmantelamiento inmediato de las bandas criminales que pretenden sembrar el terror en la metrópoli.

La crisis de seguridad se ve agravada por una evidente inestabilidad administrativa en la Policía Metropolitana. La presidenta del Concejo Distrital, Daniella Plaza Saldarriaga, manifestó su preocupación tras la salida del Brigadier General Edwin Urrego. Plaza subrayó que la ciudad ha tenido tres comandantes en un corto periodo, lo que genera una "deriva institucional" que impide la continuidad de las estrategias operativas y la armonización de planes con la Secretaría de Seguridad y Justicia.

Desde el cabildo local se ha hecho un llamado urgente al Ejecutivo para que nombre un comandante en propiedad de alto nivel. Según la cabildante, la falta de una dirección clara debilita la coordinación necesaria para enfrentar a la delincuencia que no da tregua. Mientras se define el mando, la Policía Nacional asegura haber desplegado todas sus capacidades forenses y de inteligencia, instando a la ciudadanía a colaborar con información bajo reserva para esclarecer estos crímenes que hoy mantienen en vilo a la región.